Llevamos años acompañando a personas que llegan a nuestro hotel con un bono en la mano y una historia detrás. El cumpleaños de una amiga que lo necesitaba sin saberlo. Un padre que nunca se habría regalado esto a sí mismo. Una pareja que encontró aquí el espacio que le faltaba. Y en todos los casos, hay alguien que eligió regalar un momento en lugar de una cosa.
Eso nos ha enseñado algo que queremos compartir: el regalo más poderoso no es el que se tiene, sino el que se vive. Y nosotros llevamos años ayudando a que esos momentos sucedan en uno de los entornos más privilegiados de Tenerife.
Nuestro Entorno Es Parte del Regalo.
Situados a más de 1.400 metros de altitud en Vilaflor, en el corazón de la corona forestal del Teide, somos un lugar donde la desconexión ocurre de forma natural. El aire es diferente aquí. La luz también. El sonido del pinar canario y la presencia imponente del Teide crean una atmósfera que pocas experiencias de bienestar pueden ofrecer.
Qué Incluyen Nuestros Bonos Regalo.
Circuito termal y spa.
Acceso completo a nuestras instalaciones termales: piscinas de contrastes, zona de relajación, sauna y baño de vapor. Es nuestra propuesta más versátil y una de las más elegidas para obsequiar a alguien que lleva demasiado tiempo sin parar.
Masaje y tratamientos corporales.
Nuestros terapeutas trabajan con técnicas pensadas para devolver al cuerpo lo que el estrés le va quitando. Desde masajes de relajación profunda hasta tratamientos más específicos.
Spa y masaje para dos.
Nuestra recomendación más habitual para aniversarios y celebraciones en pareja.
Día completo de bienestar.
Circuito termal, tratamiento y gastronomía. La opción para quien merece que le cuiden de principio a fin.
Escapada con alojamiento.
Para quienes quieren regalar algo completo: una o más noches en nuestro hotel con spa incluido, el pueblo de Vilaflor como escenario y la gastronomía local como colofón. Una desconexión total en uno de los enclaves más singulares de las Islas Canarias.
Todos nuestros bonos tienen fecha abierta, son válidos durante 12 meses desde la compra y se entregan en formato digital de forma inmediata, o en versión física si se prefiere entregarlo en mano.
Ver todos nuestros bonos regalo


Ideas de regalo para el Día del Padre.
El 19 de marzo nos da la oportunidad de decirle a un padre algo que pocas veces encuentra el momento de escuchar: que su descanso importa. En nuestra experiencia, los padres son uno de los perfiles que más agradecen este tipo de obsequio, precisamente porque jamás lo elegirían ellos solos.
Nuestra recomendación para el Día del Padre es el circuito termal y un masaje descontracturante, pero si quieres ir un paso más allá, la escapada con alojamiento convierte el detalle en algo que recordará durante años.
Ideas de regalo para el Día de la Madre.
El primer domingo de mayo es una de las fechas que más nos emociona, porque el perfil de quien llega con este bono suele ser el mismo: alguien que da mucho, cuida mucho y raramente se cuida a sí misma.
Obsequiarla el Día de la Madre con una experiencia de bienestar en el Spa Villalba es darle permiso para hacer exactamente eso: cuidarse. Sin agenda, sin responsabilidades, sin nadie que necesite nada de ella durante unas horas.
Para las madres que lo comparten todo, también tenemos opciones para disfrutar acompañadas. Porque a veces el mejor detalle es poder compartirlo con quien más quieres.
Otras ocasiones en las que acertar con bonos regalo.
- Cumpleaños, cuando la persona que celebra un nuevo año, merece algo más que una cena.
- Aniversarios de pareja o San Valentín, cuando lo que se quiere celebrar no es solo el tiempo juntos, sino la decisión de seguir eligiéndose. Una escapada con spa es una forma de hacerlo de manera memorable.
- Despedida de soltera o jubilaciones, dos momentos vitales que piden una celebración a la altura. Nuestras instalaciones tienen capacidad para grupos y adaptamos la experiencia a lo que cada ocasión pide.
Nuestra filosofía: el lujo de lo esencial.
En el Hotel Spa Villalba no entendemos el lujo como exceso. Lo entendemos como vuelta a lo esencial: el silencio, la naturaleza, el tacto, la temperatura del agua, el olor a pino. Cosas que el ritmo diario nos roba poco a poco y que una experiencia bien diseñada puede devolver.
Cuando alguien recibe un bono nuestro, recibe una invitación a reconectar con una versión de sí mismo más tranquila, más presente y más viva. Y eso, en el mundo en que vivimos, tiene un valor difícil de medir.